Hay pocos postres que hayan sabido reinventarse como las torrijas. Lo que durante años fue un dulce ligado casi en exclusiva al ámbito doméstico y a unas fechas muy concretas, hoy vive un momento de popularidad que va mucho más allá de la tradición. Basta con echar un vistazo a cartas de restaurantes y obradores para comprobar cómo este clásico se ha actualizado sin perder su esencia.
Ahora, con la llegada de la Semana Santa, vuelven a ocupar un lugar protagonista en muchas casas, como marca la costumbre. Pero lo cierto es que ya no desaparecen el resto del año: se han convertido en un fijo en la oferta gastronómica, con versiones que van desde las más fieles a la receta de siempre hasta propuestas más creativas que han contribuido a ponerlas, definitivamente, más de moda que nunca.
Cómo hacer torrijas tradicionales
Ingredientes
Una barra de pan de kilo (mejor si es del día anterior), un litro de leche, canela en polvo y en rama, azúcar, aceite de oliva y un par de huevos.
Preparación
En un cazo, mezclamos el litro de leche con un par de ramas de canela y dos cucharadas grandes de azúcar, llevándolo lentamente hasta su punto de cocción. Apagamos el fuego y dejamos enfriar.
Mientras tanto, cortamos el pan en rodajas gruesas de unos dos dedos y las introducimos en una bandeja donde posteriormente serán cubiertas con la leche aromatizada.
Ponemos una sartén con abundante aceite de oliva a fuerte, es necesario que las torrijas queden tostaditas y que se hagan rápido, así que no escatiméis.
Este es el punto crítico de la preparación: con sumo cuidado extraemos las rebanadas de pan empapadas y las rebozamos con los dos huevos batidos. Posteriormente, las echamos a la sartén y dejamos que se doren, será un proceso rápido, vuelta y vuelta.
Preparamos una bandeja con abundante papel de cocina para escurrir el aceite sobrante donde las vamos depositando una vez fritas.
A continuación, espolvoreamos al gusto con canela y azúcar. Este postre es especialmente delicioso cuando aun están templadas con el café o con una bola de helado de vainilla, pero tranquilo porque aguantan perfectamente un par de días. Y para servirlas, nada mejor que nuestras bandejas desechables con blonda. Y si quieres llevártelas a algún sitio, siempre puedes envolverlas en papel de aluminio para que no pierdan su sabor y textura.
Hay otras opciones menos calóricas como puede ser meterlas al microondas en lugar de a la sartén y acabar dándoles la gracia con un soplete sobre el azúcar, pero hay que reconocer que no quedan tan ricas. De todos modos, ante la contundencia de este postre, es recomendable que aproveches para invitar a merendar a unos amigos o las lleves a la oficina para evitar que todas acaben en tu estómago.
You may also like
-
15 AbrPropiedades del papel de Aluminio
DesechablesEl papel de aluminio es uno de los artículos más utilizados en la cocina, para ...
-
14 Nov20 cosas que jamás deberías tirar por el váter
DesechablesHuelga decir los motivos por los que el inodoro o váter de nuestra casa tiene ...
-
17 AbrNuestras ensaladeras, con ensaladas de Tú Eliges
DesechablesNos encanta ver cómo utilizan nuestros clientes los artículos que distribuimos. Hoy, os traemos las ...
-
31 MarCómo quitarse los guantes con seguridad para protegerse del coronavirus
DesechablesNos encontramos en una época en la que extremar la precaución y la higiene es ...